Webéame costará 29 euros al año. Una web hecha por un diseñador freelance está entre 600 y 1.500 euros. Una agencia de marketing cobra desde 2.000 euros por un proyecto pequeño. WordPress con hosting decente, dominio y tema premium sale por 150-200 euros anuales si lo haces tú mismo, y eso asumiendo que sepas qué estás haciendo. Así que sí, con los precios que hemos puesto, no nos vamos a hacer ricos. Tampoco nos importa demasiado. Esto no es ingenuidad ni pose: es diseño deliberado. Webéame está pensado para profesionales que no pueden permitirse gastarse mil euros en una web que probablemente acabarán abandonando, y ese público -el 70% de los autónomos en España que no tienen presencia web propia- no se lleva bien con los precios de agencia ni con las suscripciones de 50 euros al mes.

El mercado de creación de webs funciona en dos extremos. Por un lado están las herramientas gratuitas o baratas que exigen tiempo, paciencia y conocimientos técnicos: WordPress, Wix, Squarespace. Funcionan estupendamente si tienes las tres cosas. El problema es que el autónomo no tiene ninguna. Por el otro lado están las agencias y los diseñadores, que te hacen una web profesional. Suelen ser productos muy bien terminados ya que te los está montando un profesional o un equipo de pofesionales que saben lo que hacen, controlan mucho del tema y se dedican a eso en exclusiva. Pero seguramente se salga del presupuesto del autónomo medio.

El resultado es que la mayoría de profesionales nunca llega a tener web propia, o la tiene pero está muerta desde el día que se la entregaron. Una web abandonada es peor que no tener web: la visita alguien, ve que la última entrada del blog es de 2019, y se marcha con la impresión de que tu negocio también está muerto.

El precio está donde está porque ese es el cliente que queremos

Webéame podría cobrar 15 euros al mes -180 euros al año- y seguiría siendo competitivo frente a las alternativas. Probablemente captaríamos menos clientes, pero cada uno dejaría más dinero. El problema es que ese no es el cliente que nos interesa. Nos interesan los que ahora mismo no tienen nada o casi nada de presencia en internet.

El precio de Webéame no está diseñado para maximizar ingresos por cliente. Está diseñado para eliminar la fricción de entrada. Queremos que alguien pueda registrarse sin pensárselo dos veces, crear su Tarjeta Web completa en media hora, publicarla y que Google empiece a indexarla lo antes posible. Si eso significa que ganamos menos por cliente, así sea. Preferimos 10.000 clientes pagando 29 euros al año que 1.000 pagando 15 al mes. No porque los números salgan mejor o peor, sino porque el impacto real está en hacer que profesionales que nunca habrían tenido web empiecen a existir online. Esa es la métrica que nos importa, como descubrirás si sigues leyendo.

Tampoco somos una ONG (queremos ganar dinero, pero no es lo único que nos mueve)

Dicho esto, que quede claro: Webéame no es una organización sin ánimo de lucro. Queremos ganar dinero. De hecho, necesitamos ganar dinero para mantener los servidores, pagar el desarrollo, cubrir el soporte y, con suerte, algún día sacar beneficios suficientes para que esto sea sostenible a largo plazo. No estamos aquí para hacer caridad digital ni para subsidiar la presencia online de nadie. Lo que pasa es que creemos que se puede ganar dinero sin exprimir al cliente, y que hay una diferencia enorme entre "cobrar lo justo" y "cobrar lo máximo que el mercado aguante".

El modelo de las agencias y los directorios verticales funciona porque el profesional paga una cuota mensual recurrente a cambio de visibilidad o de herramientas de gestión. Doctoralia cobra 89 euros al mes por el plan básico. Eso es una pasta al año. Para un médico con consulta privada consolidada puede tener sentido: si le trae 1 o 2 pacientes nuevos al mes, se paga solo. Pero para la mayoría de autónomos -sobre todo los que están empezando o los que trabajan en sectores donde el margen es ajustado- esa cifra es inasumible. Webéame no compite en ese segmento. Competimos en el segmento de "tengo que estar online pero no puedo gastarme lo que no tengo".

Pero como somos así, por el mismo precio también tenemos directorio.

Algunos nos han preguntado si el modelo es sostenible. La respuesta honesta es que todavía no lo sabemos, pero creemos que sí. Si conseguimos masa crítica (suficientes profesionales usando Webéame para que el directorio se convierta en un destino habitual cuando alguien busca un psicólogo, un abogado o un fisio), el valor se multiplica solo. Cada profesional que entra hace más valioso el directorio para todos los demás. Ese es el efecto red y por eso creemos que no necesitamos ser mas caros.

Diseñamos para el que no puede permitirse diseñar

El autónomo que usa Webéame no es el que tiene presupuesto para contratar a una agencia. Es el que se ha planteado hacerse la web él mismo, ha abierto WordPress, se ha perdido entre plugins y temas, y ha cerrado el portátil con la sensación de que eso no es para él. Es el que ha pagado 800 euros a un diseñador freelance, ha recibido una web bonita que no sabe actualizar, y dos años después sigue teniendo los mismos tres servicios en la home aunque ahora ofrezca cinco. Es el que lleva tres años pagando Linktree Pro a 24 dólares al mes porque le dijeron que era "la forma más fácil de tener presencia online", y ahora se da cuenta de que lo único que tiene es una lista de enlaces que no posiciona en Google y que proyecta una imagen de profesional a medias.

Para esos profesionales, 29 euros al año no sólo es una ganga: es la única opción realista. Eso es lo que nos mueve. No la filantropía, sino la convicción de que el mercado está fallando a un segmento enorme de profesionales que necesitan presencia online y no la tienen porque todas las alternativas están pensadas para quien ya tiene tiempo, dinero o conocimientos técnicos. Webéame existe porque creemos que se puede resolver ese problema sin pedir al autónomo que se convierta en desarrollador, sin cobrarle como si fuera una empresa mediana y sin obligarle a depender de terceros para cada cambio que quiera hacer en su propia web.

Seguro que tiene truco.

No tiene truco.

Eso sí, te pedimos una cosa: que cuando montes tu Tarjeta Web de Webéame no te quedes en poner tu dirección y tu teléfono. Sólo con eso quedará publicada, saldrá en Google en unos días y será plenamente funcional, pero no funcionará bien del todo. Es como si te haces un perfil de facebook y no pones ni tu foto.

Añadele cosas. Tienes un panel de control super sencillo para añadir fotos, horarios, trabajos, enlaces, botones, redes sociales, videos... Si le añades cosas funcionará mejor y querrás quedarte. Ahí está el negocio para ambos.

Te regalamos 6 meses gratis, que pueden convertirse en un año.

Como estamos empezando y como queremos que el directorio de Webéame sea lo mas honesto posible, en estos primeros pasos sólo estamos permitiendo el registro por invitación. El sistema es sencillo: recibes una invitación, te das de alta y tienes 6 meses gratis y 10 invitaciones para que otros profesionales obtengan los mismos beneficios. Si de esas 10 que mandes hay 3 que montan su página, tienes un año gratis. Si cuando se acabe el período te parece que no se han cumplido tus expectativas, te vas y se acabó. Nadie te retendrá, no habrás pagado un euro y habrás estado como mínimo 6 meses en internet.

Pero es que estamos tan seguros de que va a funcionar que, incluso cuando pasemos de la fase de invitaciones a la fase de registro, hemos puesto un período de garantía de 90 días en que te devolvemos el dinero sin no te gusta, sin preguntas y sin historias. O tenemos mas fe que el Alcoyano o estamos a tope con esta idea o ambas cosas.


Así que no, no nos vamos a hacer ricos con Webéame. Al menos no en el sentido en que se hacen ricos los chavales de Silicon Valley. Lo que sí vamos a hacer, si esto sale bien, es construir algo útil para un montón de gente que ahora mismo está invisible online y ganar lo suficiente para que merezca la pena seguir haciéndolo. Eso no suena tan épico como "vamos a revolucionar el mercado", pero es bastante más honesto. El autónomo español lleva décadas oyendo promesas de agencias de marketing, consultores digitales y vendedores de humo. Nosotros preferimos prometer poco y cumplirlo: una Tarjeta Web que nace creada, que cuesta lo que cuesta un pizza, y que funciona para lo que tiene que funcionar. Si eso te parece poco ambicioso igual este no es tu sitio, pero si te parece que es lo que necesitas, bienvenido.